miércoles, 19 de marzo de 2014

La mitad de la vida

Mitad de Mariano Estrada


La mitad de la vida

La mitad de mis apegos son costumbres,
la mitad de mis quehaceres son rutinas;
la mitad de mis amigos son extraños
y quizás mi soledad es medio mía.

La mitad de lo que digo, vanagloria;
la mitad de lo que callo, cobardía;
la mitad de lo que sufro, masoquismo;
de lo que amo, la mitad egolatría.

Por mitad mis ilusiones, intereses.
Por mitad mis pensamientos, fantasías.
Por mitad mi libertad una mazmorra.
Mi verdad es media parte una mentira.

La mitad de mis miradas son pestañas,
dentadura la mitad de mis sonrisas.
La mitad de mis pisadas, pisotones,
y el total de mis mitades, media vida.

Del libro Vientos de soledad

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

9 comentarios:

  1. Gracias, Guillermo: se trata de un poema sencillo y claro. Quizás sea ese su mérito. Un abrazo

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  2. Enhorabuena, Mariano. Otros versos llenos de sabiduría y, en este caso, cargados de humildad.

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  3. Gracias, José: una de las virtudes de la poesía es su capacidad para desnudarnos. Un abrazo

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  4. Me gusta mucho este poema..... y me sabe a poco. No a poco, sino a corto. Me despierta el impulso de decirte "sigue..", "síguelo..." Es como si contuviera verdades, mitad de verdades... y quisiera seguir leyendo... en busca de... del todo mayor que la unión de esas partes. Me gusta mucho este poema, y tengo la sensación que lo que más me gusta es lo que no muestra... lo que se percibe. Me apetece leerte, volver a hacerlo. Ayer vi los libros que tienes editados... La marea que me provocan tus poemas, que enlazo a vivencias tan sentidas, hace que te acerque con cuidado, pues tocas mucho de lo que amo, pero también de lo que temo. Eres brisa, y eres caricia, aromas, susurros, personas, lugares, lunas y mares que he vivido.. y eres llanto, y eres viento, y desamparo, y lamento, y tibieza, y bálsamo, y ternura, y tanto de lo que más quiero... Eres lo que me atrae y de lo que salgo huyendo. Eres lo aparente y eres el misterio. Eres al que sientes que no es de "La Vila", que debe de ser de fuera, y que sin embargo siento que la llevas tan adentro que no serías como eres sino fuera como es "ella". Y sé que no sé si así eres, pero es como te siento, y me hace eco, y me resuena, cotidianidad que esconde universos. Eres temblar, y eres deseo, en los ojos, en los versos. Eres lo humano, lo localizado, el saludo, el barranquet, la biblioteca, el tamarindo, la mallaeta, la nina, el bou nou, moros y cristianos, el puerto.... y eres el cosmos, lo inmenso, los átomos, el latir de la Vida, el pensar sobre ello, admirado y sobrecogido, seguro y perdido, y la magia de poder describirlo.... y no sé si así eres, pero es como te leo.... me gustan tus versos, la sensación extraña de estar fuera y dentro.

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  5. Vaya, an v: me he quedado un poco sorprendido por esta profusa declaración de impresiones obtenidas a partir de una intensa lectura de mi poesía, al menos en la mitad, por seguir en la jerga del poema que ha motivado esta conversación. La otra mitad la conoces desde los lejanos tiempos de mi primer libro: “Mitad de amor, dos cuartos de querencias”. Por eso hablas del barranquet, la biblioteca, el bol nou… A este propósito, quiero decirte una cosa: ya sé quién eres, aunque debo añadir a continuación que aún no sé quién eres. Y esto no es una contradicción en los términos, como tú sabes, sino una realidad que solo está concretada al cincuenta por ciento, quizás en mucho más, porque solo me falta un suspiro para ponerle un rostro a lo que todavía es solo pretensión y pensamiento. En ese sentido eres igual que el poema que tanto te ha gustado: real en la mitad y en la otra mitad fantasía. Y justamente me pasa igual que a ti: me gustaría descubrirte y me gustaría no descubrirte. Volvemos a nadar entre mitades. Yo siempre lo he hecho. Uno de mis retratos, que creo que conoces, dice que “Soy astilla de fuego, copo de nieve, pelo cano de hombre, risa de nene”. ¿Nos miraremos algún día al cien por cien, o estamos condenados por aquel verso de Lorca que dice: “Ni tú ni yo estamos en disposición de encontrarnos”? Tal vez sí, aunque las aguas sean mansas y el tiempo tranquilo.

    Gracias por esas impresiones que te han producido mis poemas y que, a lo largo de los años, también te he producido yo, no sé a qué tanto por ciento. Las comprendo muy bien. O creo que las comprendo muy bien; el sí pero no, el quiero y no quiero, la atracción y el rechazo, el acercamiento y la huida. Y ahora estoy hablando del mundo de los sueños, esos a los que tú, en el fondo, te refieres. La verdad es que me siento tremendamente magnificado por tus palabras y ello me da pie para reafirmarme en mis ya arraigadas convicciones de que la poesía tiene más fuerza de la que los escépticos están dispuestos a reconocer. Y digo los escépticos porque los pragmáticos tributarios del pensamiento único ni siquiera la vislumbran.

    Tú te sientes fuera en la mitad y en la mitad dentro. Yo me siento dentro de cada una de mis mitades. Y te puedo decir que en ambas partes hay dudas. En el día hay sombras muy negras y en la noche hay claros de luna.

    Un fuerte abrazo

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  6. Posdata al comentario anterior:

    Hola de nuevo, an v: acabo de colgar para ti una entrada en Paisajes Literarios (www.mestrada.net), insistiendo un poco en esa dualidad, en esas dos mitades de las que hablábamos más arriba.Te dejo aquí una cantidad a cuenta que, no obstante, no es ni la mitad de la mitad de la mitad. Solo pretende ser un cebo para estimular tu disposición a la lectura::

    Por una parte flor, por otra hueso,
    a veces cocodrilo, otras venado,
    mantengo entre lo seco y lo mojado,
    un labio en el mordisco, otro en el beso.

    Insisto en el abrazo .

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  7. Me encanta siempre es un autentico placer !!!

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  8. Muchas gracias, Conchi: el poema y yo quedamos contentos. Un abrazo

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